Pon la hora a la que publicó tu canal. Te decimos el precio real que había — y el que había un minuto después.
Cogemos el precio real que había a la hora que pones y el que había un minuto después. Esa diferencia es la que pagas por tardar en entrar.
Luego es una resta: diferencia de precio × tamaño del contrato × lotes. Un lote de oro son 100 onzas, uno de divisas 100.000 unidades y en índices se paga un dólar por punto.
No cuenta el spread ni las comisiones, que los pagas igual entres cuando entres. Solo cuenta la diferencia entre el precio que publicó el canal y el precio al que entraste tú. Puedes comprobarlo con cualquier operación de tu historial.
No es que vayas lento. Es que el mensaje llega mientras trabajas, o conduces, o duermes. Cuando lo ves y abres la plataforma, el precio ya no es el mismo — y el oro se mueve varios dólares en segundos.
Esto mide un coste, no una ganancia. No prometemos ningún resultado: lo que rinda una señal depende del canal, de tu bróker y del mercado.